Capítulo 1
Censo de Israel en Sinaí
1:1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el
tabernáculo de reunión, en el día primero del mes segundo, en el
segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:
1:2 Tomad el censo
de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias,
por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos
los varones por sus cabezas.
1:3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la
guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus ejércitos.
1:4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada uno jefe
de la casa de sus padres.
1:5 Estos son los nombres de los varones que estarán con
vosotros: De la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.
1:6 De Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
1:7 De Judá, Naasón hijo de Aminadab.
1:8 De Isacar, Natanael hijo de Zuar.
1:9 De Zabulón, Eliab hijo de Helón.
1:10 De los hijos de José: de Efraín, Elisama hijo de Amiud; de
Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
1:11 De Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
1:12 De Dan, Ahiezer hijo de Amisadai.
1:13 De Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
1:14 De Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
1:15 De Neftalí, Ahira hijo de Enán.
1:16 Estos eran los nombrados de entre la congregación,
príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los millares
de Israel.
1:17 Tomaron, pues, Moisés y Aarón a estos varones que fueron
designados por sus nombres,
1:18 y reunieron a toda la congregación en el día primero del
mes segundo, y fueron agrupados por familias, según las casas de
sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, de
veinte años arriba.
1:19 Como Jehová lo había mandado a Moisés, los contó en el
desierto de Sinaí.
1:20 De los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por su
descendencia, por sus familias, según las casas de sus padres,
conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos los
varones de veinte años arriba, todos los que podían salir a la
guerra;
1:21 los contados de la tribu de Rubén fueron cuarenta y seis
mil quinientos.
1:22 De los hijos de Simeón, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, fueron contados
conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos los
varones de veinte años arriba, todos los que podían salir a la
guerra;
1:23 los contados de la tribu de Simeón fueron cincuenta y nueve
mil trescientos.
1:24 De los hijos de Gad, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los
nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a la
guerra;
1:25 los contados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil
seiscientos cincuenta.
1:26 De los hijos de Judá, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:27 los contados de la tribu de Judá fueron setenta y cuatro
mil seiscientos.
1:28 De los hijos de Isacar, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:29 los contados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y
cuatro mil cuatrocientos.
1:30 De los hijos de Zabulón, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
sus nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:31 los contados de la tribu de Zabulón fueron cincuenta y
siete mil cuatrocientos.
1:32 De los hijos de José; de los hijos de Efraín, por su
descendencia, por sus familias, según las casas de sus padres,
conforme a la cuenta de los nombres, de veinte años arriba,
todos los que podían salir a la guerra;
1:33 los contados de la tribu de Efraín fueron cuarenta mil
quinientos.
1:34 Y de los hijos de Manasés, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:35 los contados de la tribu de Manasés fueron treinta y dos
mil doscientos.
1:36 De los hijos de Benjamín, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:37 los contados de la tribu de Benjamín fueron treinta y cinco
mil cuatrocientos.
1:38 De los hijos de Dan, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los
nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a la
guerra;
1:39 los contados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil
setecientos.
1:40 De los hijos de Aser, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:41 los contados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil
quinientos.
1:42 De los hijos de Neftalí, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a
la guerra;
1:43 los contados de la tribu de Neftalí fueron cincuenta y tres
mil cuatrocientos.
1:44 Estos fueron los contados, los cuales contaron Moisés y
Aarón, con los príncipes de Israel, doce varones, uno por cada
casa de sus padres.
1:45 Y todos los contados de los hijos de Israel por las casas
de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir
a la guerra en Israel,
1:46 fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos
cincuenta.
Nombramiento de los levitas
1:47 Pero los levitas, según la tribu de sus padres, no
fueron contados entre ellos;
1:48 porque habló Jehová a Moisés, diciendo:
1:49 Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la
cuenta de ellos entre los hijos de Israel,
1:50 sino que pondrás a los levitas en el tabernáculo del
testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre todas las
cosas que le pertenecen; ellos llevarán el tabernáculo y todos
sus enseres, y ellos servirán en él, y acamparán alrededor del
tabernáculo.
1:51 Y cuando el tabernáculo haya de trasladarse, los levitas lo
desarmarán, y cuando el tabernáculo haya de detenerse, los
levitas lo armarán; y el extraño que se acercare morirá.
1:52 Los hijos de Israel acamparán cada uno en su campamento, y
cada uno junto a su bandera, por sus ejércitos;
1:53 pero los levitas acamparán alrededor del tabernáculo del
testimonio, para que no haya ira sobre la congregación de los
hijos de Israel; y los levitas tendrán la guarda del tabernáculo
del testimonio.
1:54 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas
que mandó Jehová a Moisés; así lo hicieron.
Capítulo 2
Campamentos y jefes de las tribus
2:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
2:2 Los hijos de Israel acamparán cada uno junto a su bandera,
bajo las enseñas de las casas de sus padres; alrededor del
tabernáculo de reunión acamparán.
2:3 Estos acamparán al oriente, al este: la bandera del
campamento de Judá, por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de
Judá, Naasón hijo de Aminadab.
2:4 Su cuerpo de ejército, con sus contados, setenta y cuatro
mil seiscientos.
2:5 Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar; y el jefe de
los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
2:6 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y cuatro
mil cuatrocientos.
2:7 Y la tribu de Zabulón; y el jefe de los hijos de Zabulón,
Eliab hijo de Helón.
2:8 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y siete
mil cuatrocientos.
2:9 Todos los contados en el campamento de Judá, ciento ochenta
y seis mil cuatrocientos, por sus ejércitos, marcharán delante.
2:10 La bandera del campamento de Rubén estará al sur, por sus
ejércitos; y el jefe de los hijos de Rubén, Elisur hijo de
Sedeur.
2:11 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y seis
mil quinientos.
2:12 Acamparán junto a él los de la tribu de Simeón; y el jefe
de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
2:13 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y nueve
mil trescientos.
2:14 Y la tribu de Gad; y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaf
hijo de Reuel.
2:15 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y cinco
mil seiscientos cincuenta.
2:16 Todos los contados en el campamento de Rubén, ciento
cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta, por sus ejércitos,
marcharán los segundos.
2:17 Luego irá el tabernáculo de reunión, con el campamento de
los levitas, en medio de los campamentos en el orden en que
acampan; así marchará cada uno junto a su bandera.
2:18 La bandera del campamento de Efraín por sus ejércitos, al
occidente; y el jefe de los hijos de Efraín, Elisama hijo de
Amiud.
2:19 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta mil
quinientos.
2:20 Junto a él estará la tribu de Manasés; y el jefe de los
hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
2:21 Su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y dos mil
doscientos.
2:22 Y la tribu de Benjamín; y el jefe de los hijos de Benjamín,
Abidán hijo de Gedeoni.
2:23 Y su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y cinco
mil cuatrocientos.
2:24 Todos los contados en el campamento de Efraín, ciento ocho
mil cien, por sus ejércitos, irán los terceros.
2:25 La bandera del campamento de Dan estará al norte, por sus
ejércitos; y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de
Amisadai.
2:26 Su cuerpo de ejército, con sus contados, sesenta y dos mil
setecientos.
2:27 Junto a él acamparán los de la tribu de Aser; y el jefe de
los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
2:28 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y un mil
quinientos.
2:29 Y la tribu de Neftalí; y el jefe de los hijos de Neftalí,
Ahira hijo de Enán.
2:30 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y tres
mil cuatrocientos.
2:31 Todos los contados en el campamento de Dan, ciento
cincuenta y siete mil seiscientos, irán los últimos tras sus
banderas.
2:32 Estos son los contados de los hijos de Israel, según las
casas de sus padres; todos los contados por campamentos, por sus
ejércitos, seiscientos tres mil quinientos cincuenta.
2:33 Mas los levitas no fueron contados entre los hijos de
Israel, como Jehová lo mandó a Moisés.
2:34 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas
que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus banderas, y así
marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus
padres.
Capítulo 3
Censo y deberes de los levitas
3:1 Estos son los descendientes de Aarón y de Moisés, en el día
en que Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí.
3:2 Y estos son los nombres de los hijos de Aarón:
Nadab el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar.
3:3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes
ungidos, a los cuales consagró para ejercer el sacerdocio.
3:4 Pero Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando
ofrecieron fuego extraño delante de Jehová 
en el desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos; y Eleazar e Itamar
ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su padre.
3:5 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
3:6 Haz que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar delante
del sacerdote Aarón, para que le sirvan,
3:7 y desempeñen el encargo de él, y el encargo de toda la
congregación delante del tabernáculo de reunión para servir en
el ministerio del tabernáculo;
3:8 y guarden todos los utensilios del tabernáculo de reunión, y
todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren
en el servicio del tabernáculo.
3:9 Y darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le son
enteramente dados de entre los hijos de Israel.
3:10 Y constituirás a Aarón y a sus hijos para que ejerzan su
sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.
3:11 Habló además Jehová a Moisés, diciendo:
3:12 He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de
Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos
entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas.
3:13 Porque mío es todo primogénito; desde el día en que yo hice
morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto,
santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, así de
hombres como de animales;
míos serán. Yo Jehová.
3:14 Y Jehová habló a Moisés en el desierto de Sinaí, diciendo:
3:15 Cuenta los hijos de Leví según las casas de sus padres, por
sus familias; contarás todos los varones de un mes arriba.
3:16 Y Moisés los contó conforme a la palabra de Jehová, como le
fue mandado.
3:17 Los hijos de Leví fueron estos por sus nombres: Gersón,
Coat y Merari.
3:18 Y los nombres de los hijos de Gersón por sus familias son
estos: Libni y Simei.
3:19 Los hijos de Coat por sus familias son: Amram, Izhar,
Hebrón y Uziel.
3:20 Y los hijos de Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas
son las familias de Leví, según las casas de sus padres.
3:21 De Gersón era la familia de Libni y la de Simei; estas son
las familias de Gersón.
3:22 Los contados de ellos conforme a la cuenta de todos los
varones de un mes arriba, los contados de ellos fueron siete mil
quinientos.
3:23 Las familias de Gersón acamparán a espaldas del
tabernáculo, al occidente;
3:24 y el jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf hijo de
Lael.
3:25 A cargo de los hijos de Gersón, en el tabernáculo de
reunión, estarán el tabernáculo, la tienda y su cubierta, la
cortina de la puerta del tabernáculo de reunión,
3:26 las cortinas del atrio, y la cortina de la puerta del
atrio, que está junto al tabernáculo y junto al altar alrededor;
asimismo sus cuerdas para todo su servicio.
3:27 De Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los
izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los
uzielitas; estas son las familias coatitas.
3:28 El número de todos los varones de un mes arriba era ocho
mil seiscientos, que tenían la guarda del santuario.
3:29 Las familias de los hijos de Coat acamparán al lado del
tabernáculo, al sur;
3:30 y el jefe del linaje de las familias de Coat, Elizafán hijo
de Uziel.
3:31 A cargo de ellos estarán el arca, la mesa, el candelero,
los altares, los utensilios del santuario con que ministran, y
el velo con todo su servicio.
3:32 Y el principal de los jefes de los levitas será Eleazar
hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen la guarda del
santuario.
3:33 De Merari era la familia de los mahlitas y la familia de
los musitas; estas son las familias de Merari.
3:34 Los contados de ellos conforme al número de todos los
varones de un mes arriba fueron seis mil doscientos.
3:35 Y el jefe de la casa del linaje de Merari, Zuriel hijo de
Abihail; acamparán al lado del tabernáculo, al norte.
3:36 A cargo de los hijos de Merari estará la custodia de las
tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus basas y
todos sus enseres, con todo su servicio;
3:37 y las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas
y sus cuerdas.
3:38 Los que acamparán delante del tabernáculo al oriente,
delante del tabernáculo de reunión al este, serán Moisés y Aarón
y sus hijos, teniendo la guarda del santuario en lugar de los
hijos de Israel; y el extraño que se acercare, morirá.
3:39 Todos los contados de los levitas, que Moisés y Aarón
conforme a la palabra de Jehová contaron por sus familias, todos
los varones de un mes arriba, fueron veintidós mil.
Rescate de los primogénitos
3:40 Y Jehová dijo a Moisés: Cuenta todos los primogénitos
varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y cuéntalos por
sus nombres.
3:41 Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos los
primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los
levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de
los hijos de Israel. Yo Jehová.
3:42 Contó Moisés, como Jehová le mandó, todos los primogénitos
de los hijos de Israel.
3:43 Y todos los primogénitos varones, conforme al número de sus
nombres, de un mes arriba, fueron veintidós mil doscientos
setenta y tres.
3:44 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
3:45 Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos de los
hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus
animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová.
3:46 Y para el rescate de los doscientos setenta y tres de los
primogénitos de los hijos de Israel, que exceden a los levitas,
3:47 tomarás cinco siclos
por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás. El
siclo tiene veinte geras.
3:48 Y darás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate de los
que exceden.
3:49 Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que
excedían el número de los redimidos por los levitas,
3:50 y recibió de los primogénitos de los hijos de Israel, en
dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos,
conforme al siclo del santuario.
3:51 Y Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón y a sus
hijos, conforme a la palabra de Jehová, según lo que Jehová
había mandado a Moisés.
Capítulo 4
Tareas de los levitas
4:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
4:2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de
Leví, por sus familias, según las casas de sus padres,
4:3 de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos
los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de
reunión.
4:4 El oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión,
en el lugar santísimo, será este:
4:5 Cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus
hijos y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el
arca del testimonio;
4:6 y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y
extenderán encima un paño todo de azul, y le pondrán sus varas.
4:7 Sobre la mesa de la proposición extenderán un paño azul, y
pondrán sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los
tazones para libar; y el pan continuo estará sobre ella.
4:8 Y extenderán sobre ella un paño carmesí, y lo cubrirán con
la cubierta de pieles de tejones; y le pondrán sus varas.
4:9 Tomarán un paño azul y cubrirán el candelero del alumbrado,
sus lamparillas, sus despabiladeras, sus platillos, y todos sus
utensilios del aceite con que se sirve;
4:10 y lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta de
pieles de tejones, y lo colocarán sobre unas parihuelas.
4:11 Sobre el altar de oro extenderán un paño azul, y lo
cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus
varas.
4:12 Y tomarán todos los utensilios del servicio de que hacen
uso en el santuario, y los pondrán en un paño azul, y los
cubrirán con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarán
sobre unas parihuelas.
4:13 Quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él un paño
de púrpura;
4:14 y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se sirve:
las paletas, los garfios, los braseros y los tazones, todos los
utensilios del altar; y extenderán sobre él la cubierta de
pieles de tejones, y le pondrán además las varas;
4:15 Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y
todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el
campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat para
llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que mueran. Estas
serán las cargas de los hijos de Coat en el tabernáculo de
reunión.
4:16 Pero a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarón estará el
aceite del alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda continua
y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo y de
todo lo que está en él, del santuario y de sus utensilios.
4:17 Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
4:18 No haréis que perezca la tribu de las familias de Coat de
entre los levitas.
4:19 Para que cuando se acerquen al lugar santísimo vivan, y no
mueran, haréis con ellos esto: Aarón y sus hijos vendrán y los
pondrán a cada uno en su oficio y en su cargo.
4:20 No entrarán para ver cuando cubran las cosas santas, porque
morirán.
4:21 Además habló Jehová a Moisés, diciendo:
4:22 Toma también el número de los hijos de Gersón según las
casas de sus padres, por sus familias.
4:23 De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los
contarás; todos los que entran en compañía para servir en el
tabernáculo de reunión.
4:24 Este será el oficio de las familias de Gersón, para
ministrar y para llevar:
4:25 Llevarán las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo de
reunión, su cubierta, la cubierta de pieles de tejones que está
encima de él, la cortina de la puerta del tabernáculo de
reunión,
4:26 las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio,
que está cerca del tabernáculo y cerca del altar alrededor, sus
cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio y todo lo que
será hecho para ellos; así servirán.
4:27 Según la orden de Aarón y de sus hijos será todo el
ministerio de los hijos de Gersón en todos sus cargos, y en todo
su servicio; y les encomendaréis en guarda todos sus cargos.
4:28 Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersón
en el tabernáculo de reunión; y el cargo de ellos estará bajo la
dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
4:29 Contarás los hijos de Merari por sus familias, según las
casas de sus padres.
4:30 Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía
para servir en el tabernáculo de reunión.
4:31 Este será el deber de su cargo para todo su servicio en el
tabernáculo de reunión: las tablas del tabernáculo, sus barras,
sus columnas y sus basas,
4:32 las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y
sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y
consignarás por sus nombres todos los utensilios que ellos
tienen que transportar.
4:33 Este será el servicio de las familias de los hijos de
Merari para todo su ministerio en el tabernáculo de reunión,
bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
4:34 Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la congregación,
contaron a los hijos de Coat por sus familias y según las casas
de sus padres,
4:35 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años; todos los que entran en compañía para ministrar
en el tabernáculo de reunión.
4:36 Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil
setecientos cincuenta.
4:37 Estos fueron los contados de las familias de Coat, todos
los que ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales
contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová por medio de
Moisés.
4:38 Y los contados de los hijos de Gersón por sus familias,
según las casas de sus padres,
4:39 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años, todos los que entran en compañía para ministrar
en el tabernáculo de reunión;
4:40 los contados de ellos por sus familias, según las casas de
sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta.
4:41 Estos son los contados de las familias de los hijos de
Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo de reunión,
los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato de Jehová.
4:42 Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por
sus familias, según las casas de sus padres,
4:43 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años, todos los que entran en compañía para ministrar
en el tabernáculo de reunión;
4:44 los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil
doscientos.
4:45 Estos fueron los contados de las familias de los hijos de
Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo mandó
Jehová por medio de Moisés.
4:46 Todos los contados de los levitas que Moisés y Aarón y los
jefes de Israel contaron por sus familias, y según las casas de
sus padres,
4:47 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el
servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de reunión,
4:48 los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta.
4:49 Como lo mandó Jehová por medio de Moisés fueron contados,
cada uno según su oficio y según su cargo; los cuales contó él,
como le fue mandado.
Capítulo 5
Todo inmundo es echado fuera del
campamento
5:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
5:2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo
leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo
contaminado con muerto.
5:3 Así a hombres como a mujeres echaréis; fuera del campamento
los echaréis, para que no contaminen el campamento de aquellos
entre los cuales yo habito.
5:4 Y lo hicieron así los hijos de Israel, y los echaron fuera
del campamento; como Jehová dijo a Moisés, así lo hicieron los
hijos de Israel.
Ley sobre la restitución
5:5 Además habló Jehová a Moisés, diciendo:
5:6 Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere
alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican
contra Jehová y delinquen,
5:7 aquella persona confesará el pecado que cometió, y
compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello la quinta
parte, y lo dará a aquel contra quien pecó.
5:8 Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcido
el daño, se dará la indemnización del agravio a Jehová
entregándola al sacerdote, además del carnero de las
expiaciones, con el cual hará expiación por él.
5:9 Toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de
Israel presentaren al sacerdote, suya será.
5:10 Y lo santificado de cualquiera será suyo; asimismo lo que
cualquiera diere al sacerdote, suyo será.
Ley sobre los celos
5:11 También Jehová habló a Moisés, diciendo:
5:12 Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno
se descarriare, y le fuere infiel,
5:13 y alguno cohabitare con ella, y su marido no lo hubiese
visto por haberse ella amancillado ocultamente, ni hubiere
testigo contra ella, ni ella hubiere sido sorprendida en el
acto;
5:14 si viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de
su mujer, habiéndose ella amancillado; o viniere sobre él
espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose
ella amancillado;
5:15 entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y con ella
traerá su ofrenda, la décima parte de un efa
de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá
sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda
recordativa, que trae a la memoria el pecado.
5:16 Y el sacerdote hará que ella se acerque y se ponga delante
de Jehová.
5:17 Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso de
barro; tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el
suelo del tabernáculo, y lo echará en el agua.
5:18 Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante de
Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus
manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el
sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean
maldición.
5:19 Y el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno ha
dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a
inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen
maldición;
5:20 mas si te has descarriado de tu marido y te has
amancillado, y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu marido
5:21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de
maldición, y dirá a la mujer): Jehová te haga maldición y
execración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová que tu muslo
caiga y que tu vientre se hinche;
5:22 y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y
hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén,
amén.
5:23 El sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las
borrará con las aguas amargas;
5:24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen
maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en ella para
amargar.
5:25 Después el sacerdote tomará de la mano de la mujer la
ofrenda de los celos, y la mecerá delante de Jehová, y la
ofrecerá delante del altar.
5:26 Y tomará el sacerdote un puñado de la ofrenda en memoria de
ella, y lo quemará sobre el altar, y después dará a beber las
aguas a la mujer.
5:27 Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y
hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición
entrarán en ella para amargar, y su vientre se hinchará y caerá
su muslo; y la mujer será maldición en medio de su pueblo.
5:28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere
limpia, ella será libre, y será fecunda.
5:29 Esta es la ley de los celos, cuando la mujer cometiere
infidelidad contra su marido, y se amancillare;
5:30 o del marido sobre el cual pasare espíritu de celos, y
tuviere celos de su mujer; la presentará entonces delante de
Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.
5:31 El hombre será libre de iniquidad, y la mujer llevará su
pecado.
Capítulo 6
El voto de los nazareos
6:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
6:2 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer
que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a
Jehová,
6:3 se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino,
ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco
comerá uvas frescas ni secas.
6:4 Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la
vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.
6:5 Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja
sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su
apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello.
6:6 Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a
persona muerta.
6:7 Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni
por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque la
consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.
6:8 Todo el tiempo de su nazareato, será santo para Jehová.
6:9 Si alguno muriere súbitamente junto a él, su cabeza
consagrada será contaminada; por tanto, el día de su
purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.
6:10 Y el día octavo traerá dos tórtolas o dos palominos al
sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión.
6:11 Y el sacerdote ofrecerá el uno en expiación, y el otro en
holocausto; y hará expiación de lo que pecó a causa del muerto,
y santificará su cabeza en aquel día.
6:12 Y consagrará para Jehová los días de su nazareato, y traerá
un cordero de un año en expiación por la culpa; y los días
primeros serán anulados, por cuanto fue contaminado su
nazareato.
6:13 Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere
el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo de
reunión,
6:14 y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin
tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en
expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz.
6:15 Además un canastillo de tortas sin levadura, de flor de
harina amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con
aceite, y su ofrenda y sus libaciones.
6:16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su
expiación y su holocausto;
6:17 y ofrecerá el carnero en ofrenda de paz a Jehová, con el
canastillo de los panes sin levadura; ofrecerá asimismo el
sacerdote su ofrenda y sus libaciones.
6:18 Entonces el nazareo raerá a la puerta del tabernáculo de
reunión su cabeza consagrada, y tomará los cabellos de su cabeza
consagrada y los pondrá sobre el fuego que está debajo de la
ofrenda de paz.
6:19 Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida del
carnero, una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre
sin levadura, y las pondrá sobre las manos del nazareo, después
que fuere raída su cabeza consagrada;
6:20 y el sacerdote mecerá aquello como ofrenda mecida delante
de Jehová, lo cual será cosa santa del sacerdote, además del
pecho mecido y de la espaldilla separada; después el nazareo
podrá beber vino.
6:21 Esta es la ley del nazareo que hiciere voto de su ofrenda a
Jehová por su nazareato, además de lo que sus recursos le
permitieren; según el voto que hiciere, así hará, conforme a la
ley de su nazareato.
La bendición sacerdotal
6:22 Jehová habló a Moisés, diciendo:
6:23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los
hijos de Israel, diciéndoles:
6:24 Jehová te bendiga, y te guarde;
6:25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de
ti misericordia;
6:26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
6:27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los
bendeciré.
Capítulo 7
Ofrendas para la dedicación del
altar
7:1 Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar el
tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos sus
utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos sus
utensilios,
7:2 entonces los príncipes de Israel, los jefes de las casas de
sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que
estaban sobre los contados, ofrecieron;
7:3 y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis carros
cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro, y cada
uno un buey, y los ofrecieron delante del tabernáculo.
7:4 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
7:5 Tómalos de ellos, y serán para el servicio del tabernáculo
de reunión; y los darás a los levitas, a cada uno conforme a su
ministerio.
7:6 Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a
los levitas.
7:7 Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón,
conforme a su ministerio,
7:8 y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes,
conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del
sacerdote Aarón.
7:9 Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre
sí en los hombros el servicio del santuario.
7:10 Y los príncipes trajeron ofrendas para la dedicación del
altar el día en que fue ungido, ofreciendo los príncipes su
ofrenda delante del altar.
7:11 Y Jehová dijo a Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un príncipe
un día, y otro príncipe otro día, para la dedicación del altar.
7:12 Y el que ofreció su ofrenda el primer día fue Naasón hijo
de Aminadab, de la tribu de Judá.
7:13 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:14 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:15 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:16 un macho cabrío para expiación;
7:17 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Naasón hijo de Aminadab.
7:18 El segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar, príncipe de
Isacar.
7:19 Ofreció como su ofrenda un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:20 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:21 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:22 un macho cabrío para expiación;
7:23 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Natanael hijo de Zuar.
7:24 El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos
de Zabulón.
7:25 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:26 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:27 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:28 un macho cabrío para expiación;
7:29 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Eliab hijo de Helón.
7:30 El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos
de Rubén.
7:31 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:32 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:33 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:34 un macho cabrío para expiación;
7:35 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Elisur hijo de Sedeur.
7:36 El quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe de los
hijos de Simeón.
7:37 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:38 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:39 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:40 un macho cabrío para expiación;
7:41 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Selumiel hijo de Zurisadai.
7:42 El sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de los hijos
de Gad.
7:43 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:44 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:45 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:46 un macho cabrío para expiación;
7:47 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Eliasaf hijo de Deuel.
7:48 El séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín, Elisama
hijo de Amiud.
7:49 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:50 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:51 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:52 un macho cabrío para expiación;
7:53 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Elisama hijo de Amiud.
7:54 El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés,
Gamaliel hijo de Pedasur.
7:55 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite
para ofrenda;
7:56 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:57 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:58 un macho cabrío para expiación;
7:59 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Gamaliel hijo de Pedasur.
7:60 El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán
hijo de Gedeoni.
7:61 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:62 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:63 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:64 un macho cabrío para expiación;
7:65 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Abidán hijo de Gedeoni.
7:66 El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer
hijo de Amisadai.
7:67 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:68 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:69 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:70 un macho cabrío para expiación;
7:71 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Ahiezer hijo de Amisadai.
7:72 El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel
hijo de Ocrán.
7:73 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:74 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:75 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:76 un macho cabrío para expiación;
7:77 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Pagiel hijo de Ocrán.
7:78 El duodécimo día, el príncipe de los hijos de Neftalí,
Ahira hijo de Enán.
7:79 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario,
ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda;
7:80 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:81 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:82 un macho cabrío para expiación;
7:83 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco
machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Ahira hijo de Enán.
7:84 Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron
para la dedicación del altar, el día en que fue ungido: doce
platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro.
7:85 Cada plato de ciento treinta siclos,
y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil
cuatrocientos siclos, al siclo del santuario.
7:86 Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez
siclos
cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las
cucharas, ciento veinte siclos.
7:87 Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los
carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce
los machos cabríos para expiación.
7:88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro
novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y
sesenta los corderos de un año. Esta fue la ofrenda para la
dedicación del altar, después que fue ungido.
7:89 Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para
hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del
propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre
los dos querubines; y hablaba con él.
Capítulo 8
Aarón enciende las lámparas
8:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
8:2 Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas, las
siete lámparas alumbrarán hacia adelante del candelero.
8:3 Y Aarón lo hizo así; encendió hacia la parte anterior del
candelero sus lámparas, como Jehová lo mandó a Moisés.
8:4 Y esta era la hechura del candelero, de oro labrado a
martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado a martillo;
conforme al modelo que Jehová mostró a Moisés, así hizo el
candelero. 
Consagración de los levitas
8:5 También Jehová habló a Moisés, diciendo:
8:6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y haz
expiación por ellos.
8:7 Así harás para expiación por ellos: Rocía sobre ellos el
agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre todo su
cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán purificados.
8:8 Luego tomarán un novillo, con su ofrenda de flor de harina
amasada con aceite; y tomarás otro novillo para expiación.
8:9 Y harás que los levitas se acerquen delante del tabernáculo
de reunión, y reunirás a toda la congregación de los hijos de
Israel.
8:10 Y cuando hayas acercado a los levitas delante de Jehová,
pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas;
8:11 y ofrecerá Aarón los levitas delante de Jehová en ofrenda
de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová.
8:12 Y los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los
novillos; y ofrecerás el uno por expiación, y el otro en
holocausto a Jehová, para hacer expiación por los levitas.
8:13 Y presentarás a los levitas delante de Aarón, y delante de
sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda a Jehová.
8:14 Así apartarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y
serán míos los levitas.
8:15 Después de eso vendrán los levitas a ministrar en el
tabernáculo de reunión; serán purificados, y los ofrecerás en
ofrenda.
8:16 Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de
entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los
he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los
hijos de Israel.
8:17 Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de
Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo
herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué
para mí.
8:18 Y he tomado a los levitas en lugar de todos los
primogénitos de los hijos de Israel.
8:19 Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus hijos de
entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los
hijos de Israel en el tabernáculo de reunión, y reconcilien a
los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de
Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario.
8:20 Y Moisés y Aarón y toda la congregación de los hijos de
Israel hicieron con los levitas conforme a todas las cosas que
mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas; así hicieron con
ellos los hijos de Israel.
8:21 Y los levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y
Aarón los ofreció en ofrenda delante de Jehová, e hizo Aarón
expiación por ellos para purificarlos.
8:22 Así vinieron después los levitas para ejercer su ministerio
en el tabernáculo de reunión delante de Aarón y delante de sus
hijos; de la manera que mandó Jehová a Moisés acerca de los
levitas, así hicieron con ellos.
8:23 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
8:24 Los levitas de veinticinco años arriba entrarán a ejercer
su ministerio en el servicio del tabernáculo de reunión.
8:25 Pero desde los cincuenta años cesarán de ejercer su
ministerio, y nunca más lo ejercerán.
8:26 Servirán con sus hermanos en el tabernáculo de reunión,
para hacer la guardia, pero no servirán en el ministerio. Así
harás con los levitas en cuanto a su ministerio.
Capítulo 9
Celebración de la pascua
9:1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo
año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero,
diciendo:
9:2 Los hijos de Israel celebrarán la pascua a su tiempo.
9:3 El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la
celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a
todas sus leyes la celebraréis.
9:4 Y habló Moisés a los hijos de Israel para que celebrasen la
pascua.
9:5 Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce días
del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme
a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés, así hicieron los
hijos de Israel.
9:6 Pero hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y
no pudieron celebrar la pascua aquel día; y vinieron delante de
Moisés y delante de Aarón aquel día,
9:7 y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por
causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda a
Jehová a su tiempo entre los hijos de Israel?
9:8 Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena Jehová
acerca de vosotros.
9:9 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
9:10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de
vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por
causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la pascua
a Jehová.
9:11 En el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las
dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas
amargas la comerán.
9:12 No dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni
quebrarán hueso de él; 
conforme a todos los ritos de la pascua la celebrarán.
9:13 Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si
dejare de celebrar la pascua, la tal persona será cortada de
entre su pueblo; por cuanto no ofreció a su tiempo la ofrenda de
Jehová, el tal hombre llevará su pecado.
9:14 Y si morare con vosotros extranjero, y celebrare la pascua
a Jehová, conforme al rito de la pascua y conforme a sus leyes
la celebrará; un mismo rito tendréis, tanto el extranjero como
el natural de la tierra.
La nube sobre el tabernáculo
(Ex. 40.34-38)
9:15 El día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el
tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había
sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la
mañana.
9:16 Así era continuamente: la nube lo cubría de día, y de noche
la apariencia de fuego.
9:17 Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de
Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí
acampaban los hijos de Israel.
9:18 Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al
mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba
sobre el tabernáculo, permanecían acampados.
9:19 Cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días,
entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehová, y
no partían.
9:20 Y cuando la nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al
mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían.
9:21 Y cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la mañana,
o cuando a la mañana la nube se levantaba, ellos partían; o si
había estado un día, y a la noche la nube se levantaba, entonces
partían.
9:22 O si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube se
detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los hijos
de Israel seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se
alzaba, ellos partían.
9:23 Al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová
partían, guardando la ordenanza de Jehová como Jehová lo había
dicho por medio de Moisés.
Capítulo 10
Las trompetas de plata
10:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
10:2 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las
harás, las cuales te servirán para convocar la congregación, y
para hacer mover los campamentos.
10:3 Y cuando las tocaren, toda la congregación se reunirá ante
ti a la puerta del tabernáculo de reunión.
10:4 Mas cuando tocaren sólo una, entonces se congregarán ante
ti los príncipes, los jefes de los millares de Israel.
10:5 Y cuando tocareis alarma, entonces moverán los campamentos
de los que están acampados al oriente.
10:6 Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces moverán
los campamentos de los que están acampados al sur; alarma
tocarán para sus partidas.
10:7 Pero para reunir la congregación tocaréis, mas no con
sonido de alarma.
10:8 Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las
trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras
generaciones.
10:9 Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el
enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas; y
seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de
vuestros enemigos.
10:10 Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras
solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis
las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los
sacrificios de paz, y os serán por memoria delante de vuestro
Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Los israelitas salen de Sinaí
10:11 En el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días
del mes, la nube se alzó del tabernáculo del testimonio.
10:12 Y partieron los hijos de Israel del desierto de Sinaí
según el orden de marcha; y se detuvo la nube en el desierto de
Parán.
10:13 Partieron la primera vez al mandato de Jehová por medio de
Moisés.
10:14 La bandera del campamento de los hijos de Judá comenzó a
marchar primero, por sus ejércitos; y Naasón hijo de Aminadab
estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:15 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Isacar, Natanael hijo de Zuar.
10:16 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Zabulón, Eliab hijo de Helón.
10:17 Después que estaba ya desarmado el tabernáculo, se
movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo
llevaban.
10:18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de Rubén
por sus ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su
cuerpo de ejército.
10:19 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
10:20 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
10:21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el
santuario; y entretanto que ellos llegaban, los otros
acondicionaron el tabernáculo.
10:22 Después comenzó a marchar la bandera del campamento de los
hijos de Efraín por sus ejércitos; y Elisama hijo de Amiud
estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:23 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
10:24 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
10:25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de los
hijos de Dan por sus ejércitos, a retaguardia de todos los
campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su cuerpo
de ejército.
10:26 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
10:27 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Neftalí, Ahira hijo de Enán.
10:28 Este era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus
ejércitos cuando partían.
10:29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su
suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha
dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien;
porque Jehová ha prometido el bien a Israel.
10:30 Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé a mi
tierra y a mi parentela.
10:31 Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú conoces
los lugares donde hemos de acampar en el desierto, y nos serás
en lugar de ojos.
10:32 Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que
Jehová nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.
10:33 Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y
el arca del pacto de Jehová fue delante de ellos camino de tres
días, buscándoles lugar de descanso.
10:34 Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde que
salieron del campamento.
10:35 Cuando el arca se movía, Moisés decía: Levántate, oh
Jehová, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia
los que te aborrecen.
10:36 Y cuando ella se detenía, decía: Vuelve, oh Jehová, a los
millares de millares de Israel.
Capítulo 11
Jehová envía codornices
11:1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo
oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de
Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento.
11:2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová, y
el fuego se extinguió.
11:3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se
encendió en ellos.
11:4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo
deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y
dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
11:5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde,
de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los
ajos;
11:6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven
nuestros ojos.
11:7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como
color de bedelio.
11:8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o
lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él
tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo.
11:9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche,
el maná descendía sobre él.
11:10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada
uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se encendió en
gran manera; también le pareció mal a Moisés.
11:11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a tu
siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has
puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?
11:12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que
me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que
mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres?
11:13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo?
Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos.
11:14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es
pesado en demasía.
11:15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des
muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi
mal.
11:16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de
los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo
y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de
reunión, y esperen allí contigo.
11:17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del
espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo
la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.
11:18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis
carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo:
¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en
Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.
11:19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez
días, ni veinte días,
11:20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las
narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová
que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él,
diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?
11:21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el
pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne,
y comerán un mes entero!
11:22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten?
¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que
tengan abasto?
11:23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado
la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no.
11:24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y
reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los
hizo estar alrededor del tabernáculo.
11:25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó
del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones
ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y
no cesaron.
11:26 Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el
uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el
espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían
venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.
11:27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y
Medad profetizan en el campamento.
11:28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés,
uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos.
11:29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo
el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su
espíritu sobre ellos.
11:30 Y Moisés volvió al campamento, él y los ancianos de
Israel.
11:31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y
las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un
día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos
codos
sobre la faz de la tierra.
11:32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda
la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el
que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo
largo alrededor del campamento.
11:33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que
fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el
pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande.
11:34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por
cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.
11:35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó
en Hazerot.
Capítulo 12
María y Aarón murmuran contra
Moisés
12:1 María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer
cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.
12:2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha
hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.
12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los
hombres que había sobre la tierra.
12:4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: Salid
vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y salieron ellos tres.
12:5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y se
puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y
salieron ambos.
12:6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre
vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños
hablaré con él.
12:7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.
12:8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras;
y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis
temor de hablar contra mi siervo Moisés?
12:9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se
fue.
12:10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María
estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí
que estaba leprosa.
12:11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas ahora
sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y
hemos pecado.
12:12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir
del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne.
12:13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh
Dios, que la sanes ahora.
12:14 Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera
escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea
echada fuera del campamento por siete días,
y después volverá a la congregación.
12:15 Así María fue echada del campamento siete días; y el
pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María con ellos.
12:16 Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon en el
desierto de Parán.
Capítulo 13
Misión de los doce espías
(Dt. 1.19-33)
13:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
13:2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la
cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres
enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.
13:3 Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a
la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de
los hijos de Israel.
13:4 Estos son sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa hijo de
Zacur.
13:5 De la tribu de Simeón, Safat hijo de Horí.
13:6 De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
13:7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de José.
13:8 De la tribu de Efraín, Oseas hijo de Nun.
13:9 De la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.
13:10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo de Sodi.
13:11 De la tribu de José: de la tribu de Manasés, Gadi hijo de
Susi.
13:12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali.
13:13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.
13:14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo de Vapsi.
13:15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.
13:16 Estos son los nombres de los varones que Moisés envió a
reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés el
nombre de Josué.
13:17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán,
diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte,
13:18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita,
si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
13:19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son
las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas
fortificadas;
13:20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay
árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era el
tiempo de las primeras uvas.
13:21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el
desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
13:22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí
estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue
edificada siete años antes de Zoán en Egipto.
13:23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un
sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un
palo, y de las granadas y de los higos.
13:24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo
que cortaron de allí los hijos de Israel.
13:25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta
días.
13:26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la
congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en
Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación,
y les mostraron el fruto de la tierra.
13:27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a
la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y
este es el fruto de ella.
13:28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las
ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los
hijos de Anac.
13:29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el
amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y
a la ribera del Jordán.
13:30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y
dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más
podremos nosotros que ellos.
13:31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos
subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
13:32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que
habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para
reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el
pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande
estatura.
13:33 También vimos allí gigantes,
hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a
nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
Capítulo 14
Los israelitas se rebelan contra
Jehová
14:1 Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el
pueblo lloró aquella noche.
14:2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos
de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la
tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!
14:3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a
espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa?
¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
14:4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y
volvámonos a Egipto.
14:5 Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros
delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de
Israel.
14:6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los
que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos,
14:7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel,
diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es
tierra en gran manera buena.
14:8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta
tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.
14:9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al
pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan;
su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová;
no los temáis.
14:10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la
gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos
los hijos de Israel,
14:11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar
este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales
que he hecho en medio de ellos?
14:12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te
pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos.
14:13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los
egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con
tu poder;
14:14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han
oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que
cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre
ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y
de noche en columna de fuego;
14:15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre;
y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:
14:16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra
de la cual les había jurado, los mató en el desierto.
14:17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del
Señor, como lo hablaste, diciendo:
14:18 Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que
perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá
por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres
sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.   
14:19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la
grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo
desde Egipto hasta aquí.
Jehová castiga a Israel
(Dt. 1.34-40)
14:20 Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu
dicho.
14:21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda
la tierra,
14:22 todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho
en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no
han oído mi voz,
14:23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no,
ninguno de los que me han irritado la verá.
14:24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro
espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra
donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.
14:25 Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle;
volveos mañana y salid al desierto, camino del Mar Rojo.
14:26 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
14:27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura
contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se
quejan?
14:28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a
mis oídos, así haré yo con vosotros.
14:29 En este desierto caerán vuestros cuerpos;
todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de
veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí.
14:30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la
cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella;
exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.
14:31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían
por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que
vosotros despreciasteis.
14:32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este
desierto.
14:33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto
cuarenta años,
y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos
sean consumidos en el desierto.
14:34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días en
que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades
cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.
14:35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta multitud
perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán
consumidos, y ahí morirán.
Muerte de los diez espías malvados
14:36 Y los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y
que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la
congregación, desacreditando aquel país,
14:37 aquellos varones que habían hablado mal de la tierra,
murieron de plaga delante de Jehová.
14:38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con
vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la
tierra.
La derrota en Horma
(Dt. 1.41-46)
14:39 Y Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel,
y el pueblo se enlutó mucho.
14:40 Y se levantaron por la mañana y subieron a la cumbre del
monte, diciendo: Henos aquí para subir al lugar del cual ha
hablado Jehová; porque hemos pecado.
14:41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el mandamiento de
Jehová? Esto tampoco os saldrá bien.
14:42 No subáis, porque Jehová no está en medio de vosotros, no
seáis heridos delante de vuestros enemigos.
14:43 Porque el amalecita y el cananeo están allí delante de
vosotros, y caeréis a espada; pues por cuanto os habéis negado a
seguir a Jehová, por eso no estará Jehová con vosotros.
14:44 Sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte;
pero el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se apartaron de
en medio del campamento.
14:45 Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en
aquel monte, y los hirieron y los derrotaron, persiguiéndolos
hasta Horma.
Capítulo 15
Leyes sobre las ofrendas
15:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado
en la tierra de vuestra habitación que yo os doy,
15:3 y hagáis ofrenda encendida a Jehová, holocausto, o
sacrificio, por especial voto, o de vuestra voluntad, o para
ofrecer en vuestras fiestas solemnes olor grato a Jehová, de
vacas o de ovejas;
15:4 entonces el que presente su ofrenda a Jehová traerá como
ofrenda la décima parte de un efa
de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de
aceite.
15:5 De vino para la libación ofrecerás la cuarta parte de un
hin, además del holocausto o del sacrificio, por cada cordero.
15:6 Por cada carnero harás ofrenda de dos décimas de flor de
harina, amasada con la tercera parte de un hin
de aceite;
15:7 y de vino para la libación ofrecerás la tercera parte de un
hin,
en olor grato a Jehová.
15:8 Cuando ofrecieres novillo en holocausto o sacrificio, por
especial voto, o de paz a Jehová,
15:9 ofrecerás con el novillo una ofrenda de tres décimas de
flor de harina, amasada con la mitad de un hin
de aceite;
15:10 y de vino para la libación ofrecerás la mitad de un hin,
en ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:11 Así se hará con cada buey, o carnero, o cordero de las
ovejas, o cabrito.
15:12 Conforme al número así haréis con cada uno, según el
número de ellos.
15:13 Todo natural hará estas cosas así, para ofrecer ofrenda
encendida de olor grato a Jehová.
15:14 Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera
que estuviere entre vosotros por vuestras generaciones, si
hiciere ofrenda encendida de olor grato a Jehová, como vosotros
hiciereis, así hará él.
15:15 Un mismo estatuto tendréis vosotros de la congregación y
el extranjero que con vosotros mora; será estatuto perpetuo por
vuestras generaciones; como vosotros, así será el extranjero
delante de Jehová.
15:16 Una misma ley y un mismo decreto tendréis, vosotros y el
extranjero que con vosotros mora.
15:17 También habló Jehová a Moisés, diciendo:
15:18 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis
entrado en la tierra a la cual yo os llevo,
15:19 cuando comencéis a comer del pan de la tierra, ofreceréis
ofrenda a Jehová.
15:20 De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en
ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
15:21 De las primicias de vuestra masa daréis a Jehová ofrenda
por vuestras generaciones.
15:22 Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos
que Jehová ha dicho a Moisés,
15:23 todas las cosas que Jehová os ha mandado por medio de
Moisés, desde el día que Jehová lo mandó, y en adelante por
vuestras edades,
15:24 si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la
congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo por
holocausto en olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación
conforme a la ley, y un macho cabrío en expiación.
15:25 Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación de
los hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro es; y
ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y sus
expiaciones delante de Jehová por sus yerros.
15:26 Y será perdonado a toda la congregación de los hijos de
Israel, y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto es
yerro de todo el pueblo.
15:27 Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un
año para expiación.
15:28 Y el sacerdote hará expiación por la persona que haya
pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová, la
reconciliará, y le será perdonado.
15:29 El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que
habitare entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere
algo por yerro.
15:30 Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el
natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será
cortada de en medio de su pueblo.
15:31 Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y
menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa
persona; su iniquidad caerá sobre ella.
Lapidación de un violador del día de reposo
15:32 Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a
un hombre que recogía leña en día de reposo.
15:33 Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a
Moisés y a Aarón, y a toda la congregación;
15:34 y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué
se le había de hacer.
15:35 Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel
hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento.
15:36 Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y
lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.
Franjas en los vestidos
15:37 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:38 Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas
en los bordes de sus vestidos,
por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un
cordón de azul.
15:39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os
acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por
obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos,
en pos de los cuales os prostituyáis.
15:40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y
seáis santos a vuestro Dios.
15:41 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de
Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Capítulo 16
La rebelión de Coré
16:1 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y
Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de
Rubén, tomaron gente,
16:2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta
varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de
los del consejo, varones de renombre.
16:3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta
ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son
santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os
levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?
16:4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro;
16:5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana
mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo, y hará que se
acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará a sí.
16:6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito,
16:7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante
de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel
será el santo; esto os baste, hijos de Leví.
16:8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví:
16:9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la
congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en
el servicio del tabernáculo de Jehová, y estéis delante de la
congregación para ministrarles,
16:10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los
hijos de Leví contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio?
16:11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis
contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que contra él
murmuréis?
16:12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab;
mas ellos respondieron: No iremos allá.
16:13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que
destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino
que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?
16:14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y
miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los
ojos de estos hombres? No subiremos.
16:15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová:
No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a
ninguno de ellos he hecho mal.
16:16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito, poneos
mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón;
16:17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos,
y acercaos delante de Jehová cada uno con su incensario,
doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno
con su incensario.
16:18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego,
y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del
tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.
16:19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la
congregación a la puerta del tabernáculo de reunión; entonces la
gloria de Jehová apareció a toda la congregación.
16:20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
16:21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un
momento.
16:22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios,
Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el
que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación?
16:23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor
de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
16:25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los
ancianos de Israel fueron en pos de él.
16:26 Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de
las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa
suya, para que no perezcáis en todos sus pecados.
16:27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de
Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a
las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus
pequeñuelos.
16:28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado
para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi
propia voluntad.
16:29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si
ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres,
Jehová no me envió.
16:30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su
boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al
Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.
16:31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas
palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos.
16:32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas,
a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.
16:33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al
Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la
congregación.
16:34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos,
huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también
la tierra.
16:35 También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los
doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
16:36 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los
incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el
fuego; porque son santificados
16:38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y
harán de ellos planchas batidas para cubrir el altar; por cuanto
ofrecieron con ellos delante de Jehová, son santificados, y
serán como señal a los hijos de Israel.
16:39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con
que los quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir el
altar,
16:40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún
extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para
ofrecer incienso delante de Jehová, para que no sea como Coré y
como su séquito; según se lo dijo Jehová por medio de Moisés.
16:41 El día siguiente, toda la congregación de los hijos de
Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis
dado muerte al pueblo de Jehová.
16:42 Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra
Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he
aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.
16:43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de
reunión.
16:44 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:45 Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré
en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros.
16:46 Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él
fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la
congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha
salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado.
16:47 Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y
corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad
había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo
expiación por el pueblo,
16:48 y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la
mortandad.
16:49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil
setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré.
16:50 Después volvió Aarón a Moisés a la puerta del tabernáculo
de reunión, cuando la mortandad había cesado.
Capítulo 17
La vara de Aarón florece
17:1 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
17:2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por
cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce
varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre
de cada uno sobre su vara.
17:3 Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví;
porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara.
17:4 Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del
testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros.
17:5 Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar
de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que
murmuran contra vosotros.
17:6 Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los príncipes
de ellos le dieron varas; cada príncipe por las casas de sus
padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón estaba
entre las varas de ellos.
17:7 Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el tabernáculo
del testimonio.
17:8 Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo
del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de
Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y
producido almendras.
17:9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a
todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno
su vara.
17:10 Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante
del testimonio,
para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar
sus quejas de delante de mí, para que no mueran.
17:11 E hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo.
17:12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo:
He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros
somos perdidos.
17:13 Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo
de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos?
Capítulo 18
Sostenimiento de sacerdotes y
levitas
18:1 Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre
contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus hijos
contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio.
18:2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu
padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te
servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del
tabernáculo del testimonio.
18:3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el
tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al
altar, para que no mueran ellos y vosotros.
18:4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del
tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo;
ningún extraño se ha de acercar a vosotros.
18:5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del
altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.
18:6 Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los
levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de
Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de
reunión.
18:7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en
todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y
ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro
sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.
18:8 Dijo más Jehová a Aarón: He aquí yo te he dado también el
cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de los
hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y a tus
hijos, por estatuto perpetuo.
18:9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas,
reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo,
y toda expiación por el pecado de ellos, y toda expiación por la
culpa de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa
para ti y para tus hijos.
18:10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella;
cosa santa será para ti.
18:11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y
todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti
y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; todo
limpio en tu casa comerá de ellas.
18:12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido, las
primicias de ello, que presentarán a Jehová, para ti las he
dado.
18:13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos,
las cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa
comerá de ellas.
18:14 Todo lo consagrado por voto
en Israel será tuyo.
18:15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a
Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo; pero harás
que se redima el primogénito del hombre; también harás redimir
el primogénito de animal inmundo.
18:16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a
tu estimación, por el precio de cinco siclos,
conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras.
18:17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el
primogénito de cabra, no redimirás; santificados son; la sangre
de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de
ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
18:18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la ofrenda
mecida y como la espaldilla derecha, será tuya.
18:19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los
hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para
tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto
de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu
descendencia contigo.
18:20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás
heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu
heredad en medio de los hijos de Israel.
18:21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los
diezmos 
en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos
sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.
18:22 Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo
de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran.
18:23 Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de
reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para
vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de
Israel.
18:24 Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de
los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo
cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán
heredad.
18:25 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
18:26 Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de
los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por
vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda
mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.
18:27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era, y
como producto del lagar.
18:28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda a Jehová de todos
vuestros diezmos que recibáis de los hijos de Israel; y daréis
de ellos la ofrenda de Jehová al sacerdote Aarón.
18:29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a Jehová;
de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción que ha de ser
consagrada.
18:30 Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos, será
contado a los levitas como producto de la era, y como producto
del lagar.
18:31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras
familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en
el tabernáculo de reunión.
18:32 Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido
la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas santas de los
hijos de Israel, y no moriréis.
Capítulo 19
La purificación de los inmundos
19:1 Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
19:2 Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito,
diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca
alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se
haya puesto yugo;
19:3 y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera
del campamento, y la hará degollar en su presencia.
19:4 Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y
rociará hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con
la sangre de ella siete veces;
19:5 y hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne y
su sangre, con su estiércol, hará quemar.
19:6 Luego tomará el sacerdote madera de cedro, e hisopo, y
escarlata, y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca.
19:7 El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su
cuerpo con agua, y después entrará en el campamento; y será
inmundo el sacerdote hasta la noche.
19:8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos en agua,
también lavará en agua su cuerpo, y será inmundo hasta la noche.
19:9 Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las
pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la
congregación de los hijos de Israel para el agua de
purificación; es una expiación.
19:10 Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus
vestidos, y será inmundo hasta la noche; y será estatuto
perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero que mora
entre ellos.
19:11 El que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo
siete días.
19:12 Al tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo
día será limpio; y si al tercer día no se purificare, no será
limpio al séptimo día.
19:13 Todo aquel que tocare cadáver de cualquier persona, y no
se purificare, el tabernáculo de Jehová contaminó, y aquella
persona será cortada de Israel; por cuanto el agua de la
purificación no fue rociada sobre él, inmundo será, y su
inmundicia será sobre él.
19:14 Esta es la ley para cuando alguno muera en la tienda:
cualquiera que entre en la tienda, y todo el que esté en ella,
será inmundo siete días.
19:15 Y toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien ajustada,
será inmunda;
19:16 y cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre la faz
del campo, o algún cadáver, o hueso humano, o sepulcro, siete
días será inmundo.
19:17 Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca quemada
de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente en un
recipiente;
19:18 y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en el agua,
y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las
personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado
el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro.
19:19 Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al
séptimo día; y cuando lo haya purificado al día séptimo, él
lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y
será limpio a la noche.
19:20 Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona
será cortada de entre la congregación, por cuanto contaminó el
tabernáculo de Jehová; no fue rociada sobre él el agua de la
purificación; es inmundo.
19:21 Les será estatuto perpetuo; también el que rociare el agua
de la purificación lavará sus vestidos; y el que tocare el agua
de la purificación será inmundo hasta la noche.
19:22 Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo; y la
persona que lo tocare será inmunda hasta la noche.
Capítulo 20
Agua de la roca
20:1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al
desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades;
y allí murió María, y allí fue sepultada.
20:2 Y porque no había agua para la congregación, se juntaron
contra Moisés y Aarón.
20:3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá
hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de
Jehová!
20:4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este
desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?
20:5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a
este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas
ni de granadas; ni aun de agua para beber.
20:6 Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a
la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus
rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.
20:7 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
20:8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu
hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su
agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la
congregación y a sus bestias.
20:9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él
le mandó.
20:10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la
peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir
aguas de esta peña?
20:11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara
dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y
sus bestias.
20:12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis
en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por
tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he
dado.
20:13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales
contendieron los hijos de Israel con Jehová |